Instalación de césped artificial en la Costa del Sol
Lo que se ve es la fibra. Lo que dura es lo de debajo
Y antes de instalarlo te decimos dónde no lo pondríamos. Presupuesto por escrito en menos de 24 horas.
- Base preparada y compactada, no césped puesto encima de lo que había
- Drenaje resuelto para cuando llueve de golpe
- Te avisamos si tu zona recibe demasiado sol
Dinos cuántos metros y qué hay ahora
Y si le da el sol todo el día, dilo: cambia la recomendación.
Qué entra
El rollo es lo más barato del presupuesto
Es lo primero que se mira y lo que menos decide. Dos instalaciones con el mismo césped pueden durar diez años o tres, y la diferencia está debajo.
Preparar la base
Retirar lo que haya, nivelar, compactar y dejar la pendiente que toca. Es la mitad del trabajo y el 90 % de los problemas que aparecen después.
Resolver el agua
Por dónde sale cuando cae de golpe. Aquí no llueve a menudo, pero cuando llueve descarga, y un vaso mal drenado se convierte en una balsa con el césped flotando encima.
Colocar y unir
Rollos en la misma dirección de fibra, juntas encoladas y cepillado final. Una junta mal hecha no se ve el primer día: se ve al año, cuando abre.
Rematar los bordes
El perímetro es lo que decide si dentro de tres años sigue pareciendo césped o parece una alfombra puesta encima. Es también donde más metros de trabajo hay.
Lo que no cuenta el catálogo
A pleno sol, en agosto, quema
Lo decimos aquí, en la página en la que te lo vendemos, porque es el motivo número uno de arrepentimiento y casi nadie lo menciona antes de instalarlo.
El mecanismo es simple. La hierba viva se refresca sola: evapora agua todo el día y eso le baja la temperatura. Una fibra sintética oscura no tiene con qué hacerlo, así que acumula el sol que recibe. En un patio a la sombra no se nota. En una terraza orientada al sur, en pleno agosto, hay horas en las que no se puede pisar descalzo.
Se puede suavizar —fibra de tono más claro, una pasada de manguera antes de usarlo, una vela de sombra— pero no se elimina. Y si el espacio es para que jueguen niños o para tumbarse en verano, conviene saberlo antes y no después.
Por eso lo primero que preguntamos es cuántas horas de sol recibe la zona. Si la respuesta es «todas», te lo vamos a decir, y a lo mejor la conversación acaba en otro sitio.
Dónde falla de verdad
A los dos años se ve quién preparó la base
Una instalación recién hecha se ve bien siempre, la haya hecho quien la haya hecho. Las diferencias tardan un par de veranos en salir, y cuando salen ya no se arreglan sin levantarlo.
Lo que aparece es esto: bultos y hundimientos donde la tierra no se compactó, juntas que se abren y dejan una línea, bordes que se levantan por el perímetro, y zonas que se quedan blandas después de llover porque el agua no encontró salida.
Lo del agua es especialmente de aquí. No llueve a menudo, así que es fácil no pensar en ello, pero cuando llueve descarga de golpe. Un vaso sin pendiente ni salida se convierte en una balsa, y el problema no es el charco: es que debajo se queda húmedo y ahí empieza el olor.
Hablemos del precio
El metro cuadrado no dice de qué presupuesto hablamos
Es el servicio donde más se compara por el número y donde más engaña. Dos presupuestos por los mismos metros pueden estar describiendo trabajos completamente distintos.
- Qué hay ahora debajo. No es lo mismo tierra, que albero, que una solera de hormigón, que un césped natural que hay que levantar y retirar. Esa partida sola puede duplicar el trabajo.
- Por dónde sale el agua. Si hay desagüe cerca, es un detalle. Si no lo hay, hay que crearlo, y eso es obra.
- Cuánto perímetro tiene. Cien metros en un rectángulo y cien metros repartidos en tres zonas con curvas y parterres no llevan el mismo tiempo ni el mismo remate. El borde es donde se va el trabajo fino.
- Qué acceso hay. Los rollos son pesados y voluminosos. Si hay que subirlos a un ático por una escalera, eso está en el precio aunque no se vea en el resultado.
Mándanos fotos de la zona y los metros aproximados y te damos precio por escrito con lo que entra y lo que no. Cómo comparar dos presupuestos que no usan la misma unidad lo contamos en la página de precios.
Dónde trabajamos
Y dónde tiene más sentido
En un ático de Fuengirola resuelve algo que el césped natural no puede. En una parcela grande del interior, casi nunca compensa.
Antes de decidir
Lo que conviene leer antes de comprar
El césped artificial se calienta: dónde ponerlo y dónde no
Lo pusiste en mayo y en agosto no se podía pisar. No es el color ni la marca: una planta se refrigera evaporando agua, y el plástico no tiene agua que evaporar.
LeerloEl césped artificial no es cero mantenimiento: es otro mantenimiento
Se vende como que no hay que hacerle nada. Lo que pasa es que el trabajo cambia de forma: se va el riego y la siega, y entra otra cosa que nadie cuenta antes de firmar.
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Dudas frecuentes
Lo que más nos preguntan
¿De verdad se calienta tanto?
Sí, y conviene saberlo antes de comprarlo. Una superficie sintética oscura a pleno sol se calienta mucho más que la hierba viva, porque la hierba se refresca evaporando agua y el plástico no tiene con qué. En una zona de sombra o de uso puntual no se nota; en una terraza al sur en agosto, sí. Se puede mitigar con color más claro, riego rápido antes de usarlo y sombra, pero no se elimina.
¿Es verdad que no da ningún trabajo?
Da menos, no ninguno. Hay que barrer la hoja, cepillar la fibra para que no se apelmace en las zonas de paso y aclarar de vez en cuando, sobre todo si hay animales. Lo que se ahorra es la siega, el abonado y el riego; lo que aparece es un mantenimiento distinto y más ligero.
¿Se puede poner encima de lo que ya hay?
Se puede, y es lo que hace que un presupuesto sea barato y dure poco. Sobre tierra sin preparar el césped copia cada bulto y cada hundimiento; sobre hormigón sin drenaje, el agua se queda debajo. Levantar y preparar la base cuesta más el primer día y es la diferencia entre diez años y tres.
¿Cuánto dura?
Depende de la calidad de la fibra, de las horas de sol que reciba y del paso que tenga, así que cualquier cifra concreta que te den sin ver el sitio es un número de folleto. Lo que sí se puede decir es qué lo acorta: sol directo todo el día, una base mal hecha y arrastrar muebles pesados por encima.
¿Y si tengo perro?
Funciona bien, y de hecho es uno de los motivos más habituales para ponerlo, porque se acaba el barro. Pide un drenaje que evacue de verdad y aclarado periódico de la zona que use: el problema con animales nunca es la fibra, es lo que se queda debajo si el agua no corre.
¿Te decimos si en tu zona compensa?
Mándanos fotos y los metros y te damos precio y una opinión, aunque la opinión sea que no.
