Instalación de césped natural y tepes
El césped se gana la semana antes de que llegue
Preparación del terreno, tepe y las tres semanas siguientes, que son las que deciden. Presupuesto por escrito en menos de 24 horas.
- El riego, montado y probado antes de que llegue el tepe
- Terreno afinado y rulado, no solo rastrillado
- Te decimos también cuándo no te conviene el natural
Cuéntanos qué superficie es
Te damos precio por escrito en menos de 24 horas.
Qué entra
Colocar el rollo es el último paso y el más corto
Extender los tepes de una parcela mediana lleva una mañana. Todo lo que decide si ese césped sigue ahí dentro de cinco años pasa antes, y no se ve en la foto del día de la entrega.
Vaciado y nivelado
Se retira lo que haya, se afina la rasante y se comprueba que el agua corre hacia donde tiene que correr. Un bache de dos dedos no se ve con la tierra desnuda y se ve perfectamente en cuanto hay hierba encima.
La cama donde va a agarrar
Aporte de tierra y enmienda según lo que haya debajo, rastrillado fino y un pase de rulo. El tepe agarra en los primeros centímetros: lo que haya por debajo decide si dura tres años o quince.
Riego montado antes que el tepe
El sistema tiene que estar probado y sectorizado el día anterior. Colocar primero y regar después con manguera es la forma más común de perder una instalación entera.
Colocación y primeras semanas
Rollos a matajunta, sin pisarlos, y rulo para que la raíz toque tierra. Después vienen tres semanas que deciden el resultado, y son las que casi nadie cuenta al vender el tepe.
Lo que nadie te dice
El tepe llega vivo, y con el reloj corriendo
Un tepe no es un material de obra: es hierba viva con su tierra, cortada del cultivo y enrollada. Sale de la finca, viaja apilada en un palé y desde ese momento está a oscuras, aplastada y sin riego.
Y hace lo que hace cualquier montón de hierba cortada: fermenta y se calienta por dentro. En un clima fresco eso da margen de sobra. Aquí, con el palé al sol de septiembre, el reloj corre mucho más rápido. Un tepe que llega amarillo por dentro del rollo ya no se recupera, y se nota tres semanas después, cuando ya está puesto y pagado.
Eso invierte el orden natural del trabajo. El terreno no se prepara «para» el tepe: el terreno tiene que estar terminado y el riego probado antes de que nadie pida el material. Si al llegar el camión falta media jornada de nivelación, el palé espera, y esperar es exactamente lo que no puede hacer.
Por eso, cuando alguien pide césped para pasado mañana, la respuesta honesta suele ser que no. No es falta de ganas: es que el trabajo se hace hacia atrás desde el día de la entrega.
Hablemos del precio
El metro de tepe es la parte que menos varía
Es casi lo único con precio de mercado. Todo lo demás depende de lo que haya debajo, y eso no se ve hasta que se abre.
- Qué hay que quitar antes. No es lo mismo tierra limpia que un césped viejo, una solera enterrada o escombro de obra. La retirada suele pesar más en el presupuesto que el propio césped.
- Cuánta tierra hay que aportar. Si el terreno no da la cama que hace falta, hay que traerla. Se mide en camiones, y depende del acceso tanto como del volumen.
- Si hay riego o hay que hacerlo. Un césped natural sin riego automático no se sostiene aquí. Si no lo hay, la instalación entra en el presupuesto y conviene verla como parte del césped, no como un extra.
- El acceso. Un palé de tepe pesa mucho y no se sube por una escalera. Si hay que entrarlo a mano, el tiempo se multiplica y el material tiene menos margen todavía.
Vamos, miramos qué hay debajo y te mandamos el precio por escrito separando preparación, material y riego. Por qué esa separación importa lo contamos en precios de jardinería.
La otra opción
Y a veces la respuesta es que aquí no
Hay zonas donde el césped natural no va a agarrar nunca: sombra densa bajo arbolado, franjas estrechas muy pisadas, terrazas sin tierra. Insistir ahí sale caro dos veces, porque se paga la instalación y luego el arreglo. El artificial, con sus pegas contadas, está para esos metros concretos.
Dónde trabajamos
El suelo cambia de un municipio a otro
Una parcela de arena junto a la costa y una de arcilla en el valle piden preparaciones distintas para el mismo tepe. Cada página cuenta qué cambia en su sitio.
Dudas frecuentes
Lo que más nos preguntan
¿Cuándo se puede pisar?
Al principio, lo justo. Las primeras semanas el tepe está apoyado, no agarrado: si se pisa, se desplaza y quedan juntas abiertas que luego no cierran bien. La prueba casera es tirar de una esquina con la mano; cuando no se levanta, ha enraizado y ya aguanta uso normal. Cómo se cuida después lo contamos aquí.
¿Cuál es la mejor época aquí?
Otoño, con diferencia, y después la primavera. En otoño el suelo sigue templado y el tepe enraíza sin tener que sostener a la vez el calor del día, así que llega al verano siguiente ya agarrado. En pleno julio o agosto se puede hacer, pero el riego pasa a ser crítico desde la primera hora y el margen de error es mínimo.
¿Natural o artificial?
Depende de la zona, y en casi todos los jardines que funcionan aquí hay de los dos. El natural pide agua y siega, y a cambio se mantiene fresco y se puede pisar descalzo en agosto. El artificial no pide nada de eso y a pleno sol se pone a una temperatura que no se aguanta. Lo contamos entero en su página, sin barrer para casa.
¿Qué variedad ponéis?
La que aguante el sitio, que no siempre es la que más bonita se ve en el catálogo. Aquí lo que decide es la tolerancia al calor y a la sal del agua, y cuántas horas de sol directo recibe la zona. Una variedad pensada para clima fresco se instala igual de bien y se rinde en su primer agosto.
Ahora es la buena época
Un césped puesto en otoño llega al verano ya agarrado. Uno puesto en mayo se pasa su primer agosto sufriendo.
