Paisajismo y diseño de jardines en la Costa del Sol
El plano decide la factura de los próximos veinte años
Diseñamos pensando en el agosto que no vas a estar delante, no en el render de abril. Presupuesto por escrito en menos de 24 horas.
- Agrupamos por sed, no por color: es lo que decide el riego de por vida
- Te decimos cuánto mantenimiento pide cada versión antes de dibujarla
- Plano, especies y ejecución, o solo la parte que te falte
Cuéntanos qué espacio tienes
Con fotos y una idea de la superficie empezamos a hablar.
Cómo trabajamos
Cuatro decisiones, y las cuatro se toman antes de plantar
Un jardín no se estropea por la planta que se compró. Se estropea por dónde se puso y con quién al lado, y eso se decide en el papel.
Ver el sitio antes de dibujar
Dónde da el sol de verdad en agosto y en enero, qué suelo hay debajo, por dónde corre el agua cuando llueve fuerte y de dónde va a salir la del riego. Un plano hecho sin pisar la parcela se nota a los dos años.
Elegir por porte final y por sed
No por cómo está la planta en el vivero. Lo que importa es a qué tamaño llega, cuánta agua pide y si eso encaja con sus vecinas de parterre. Casi todos los arrepentimientos vienen de esta decisión.
El riego, desde el plano
Sectorizado según los grupos de plantas, no según por dónde era más fácil pasar el tubo. Añadir el riego al final es lo que obliga a regar todo igual, y regar todo igual es lo que mata la mitad.
Ejecutar y arrancar
Movimiento de tierras, drenaje, plantación y los primeros meses, que son los que deciden si la planta agarra. Un jardín no se entrega el día que se planta.
Lo que no sale en el render
Todo lo que se dibuja, alguien lo mantiene cada mes
Un proyecto de jardín se vende con una imagen bonita y se paga dos veces: una al hacerlo y otra todos los meses durante los próximos veinte años. La segunda factura la escribe el plano, y casi nadie la menciona mientras lo dibuja.
Son decisiones muy concretas. Un parterre por el que no cabe la máquina se siega a mano para siempre. Un seto plantado donde no se llega desde el suelo lleva escalera en cada recorte. Una planta que de adulta pasa de la altura que puedes mantener te obliga a frenarla dos veces al año durante toda su vida, y a estropearla un poco cada vez.
Y aquí hay un agravante: no hay invierno que congele el error. En un clima con parada vegetativa, un jardín mal planteado descansa cuatro meses. En esta costa crece casi todo el año, así que el trabajo de más se acumula sin pausa.
Por eso, antes de dibujar, preguntamos cuánto quieres mantener. El mismo espacio admite una versión que pide una visita al mes y otra que pide cuatro. Las dos pueden ser bonitas; solo una encaja con lo que estás dispuesto a sostener.
La decisión más local
Agrupar por sed, no por color
El error de diseño que más plantas mata en esta costa no tiene que ver con el gusto: es mezclar planta de mucha sed con planta de poca en el mismo sector de riego.
A partir de ahí no hay salida buena. Si riegas para la que más pide, la de secano se pudre de raíz sin que nadie entienda por qué —una planta mediterránea aguanta el verano, pero no aguanta estar mojada en agosto—. Y si riegas para la de secano, la otra se seca. El programador solo tiene un ajuste por sector, y en el sector hay dos plantas que quieren lo contrario.
Donde llueve en verano esto se disimula, porque la lluvia reparte para todos. Aquí, entre mayo y septiembre, el agua la pones tú y solo la pones donde has puesto tubo, así que el reparto por sed deja de ser una preferencia de paisajista y pasa a ser la estructura del jardín.
Se dibuja al revés de como se suele: primero se decide qué zonas van a tener sed alta, media y baja; después se reparten las plantas por esos grupos; y solo al final se piensa en el color. Lo contamos con ejemplos de especies en qué plantar para no estar regando todo el verano.
Hablemos del precio
La mitad del presupuesto es lo que no se va a ver
Y es la parte que primero se recorta cuando hay que ajustar. Es también la que no se puede rehacer después sin levantar el jardín entero.
- Lo que va debajo. Drenaje, movimiento de tierras, aporte de tierra buena y muros de contención. No se ve en ninguna foto y decide si el jardín vive o se encharca.
- El porte del material vegetal. El mismo diseño con planta de vivero pequeño o con ejemplares grandes son dos presupuestos muy distintos. Es la palanca más grande que tienes para ajustar, y la decides tú.
- Si hay agua y de dónde viene. Que haya acometida, contador y presión suficiente cambia el proyecto. Resolverlo después es la clase de sorpresa que descuadra una obra.
- Cuánto vas a querer mantener. Esto no encarece la obra: encarece los veinte años siguientes. Lo ponemos sobre la mesa antes, no después.
Vamos, lo vemos y te planteamos las opciones con lo que cuesta cada una, incluido lo que va a pedir después. Si lo que hace falta es esperar a otoño para plantar, te lo decimos: aquí se planta en otoño y no en primavera.
Dónde trabajamos
El sitio manda más que el estilo
Una parcela en cuesta, una en primera línea con salitre y una del valle con suelo profundo piden tres jardines distintos.
Antes de decidir
Lo que conviene saber antes de dibujar nada
Dudas frecuentes
Lo que más nos preguntan
¿Hacéis solo el diseño o también la obra?
Las dos cosas, y también solo una. Hay quien tiene claro lo que quiere y necesita que alguien lo ejecute, y hay quien tiene el jardín hecho y lo que le falta es el criterio. Lo que no recomendamos es un plano de alguien que no vaya a pisar la obra: los problemas de un jardín aparecen cavando, no dibujando.
¿Se puede hacer por fases?
Sí, y muchas veces es lo sensato. Lo que no conviene fragmentar es lo que va debajo: drenaje, tierra y riego se hacen enteros de una vez, porque abrirlo otra vez cuando ya hay planta encima cuesta más que haberlo hecho bien. La plantación sí se puede repartir en temporadas.
¿Cuánto tarda en verse hecho?
Depende de una decisión tuya: el tamaño con el que se planta. Con material grande el jardín se ve terminado enseguida y cuesta bastante más; con material pequeño el resultado tarda temporadas pero la planta arraiga mejor y sale más barata. No hay una respuesta buena, hay una que encaja con lo que quieres. Te la planteamos con las dos versiones y sus precios.
Ya tengo jardín. ¿Merece la pena rehacerlo?
A veces basta con reorganizar el riego y sustituir lo que está mal colocado, que es mucho más barato que empezar de cero. Lo miramos y te decimos si esto es una reforma o una poda de decisiones. Si con cambiar cuatro cosas se arregla, te lo diremos aunque nos dé menos trabajo.
¿Cuándo se planta?
Aquí, de otoño a finales de invierno. Plantar en primavera es heredar el calendario de un clima que no es el nuestro: la planta no tiene tiempo de hacer raíz antes de que llegue julio, y julio es el examen. Con las fechas y las excepciones.
¿Empezamos por ver el sitio?
Cuéntanos qué tienes y qué te gustaría, y te decimos qué se puede hacer ahí y qué va a pedir después.
