Blog · Diseño de jardín mediterráneo
Dónde plantar el árbol que te va a dar sombra
Casi todo el mundo decide el sitio a mediodía, que es la hora en que todas las posiciones parecen igual de buenas. A las cinco solo sirve una.
Por Sergio Domínguez8 min de lecturaEn septiembre el jardín pide cosas y casi todas son plantas. Se piensa en qué poner en el parterre, en cambiar el seto, en resembrar. Y la decisión que más va a cambiar ese jardín dentro de diez años cuesta lo que cuesta un árbol pequeño y hay que tomarla ahora, porque es la única que no se puede rehacer.
Aquí la sombra no es un detalle: es lo que hace usable el jardín
De junio a septiembre, una terraza a pleno sol no se usa entre las doce y las siete. Se mira desde dentro. Eso no es un problema de mobiliario ni de toldo pequeño: es que se diseñó el jardín pensando en cómo se ve, no en cuándo se está en él.
Y la sombra tiene una particularidad que la separa de todo lo demás que se pone en un jardín: no se compra hecha. Un toldo o una pérgola dan sombra el mismo día y siempre la misma. Un árbol no da nada el primer año, y acaba cubriendo mucho más de lo que ninguna pérgola razonable va a cubrir. Cada temporada que se retrasa plantarlo es una temporada que no se recupera después.
El error no es el árbol: es la hora a la que se mira el jardín
Casi todo el mundo decide dónde plantar un sábado por la mañana o a mediodía, dando una vuelta por la parcela. Y a mediodía el sol está alto, las sombras se recogen debajo de cada cosa y todas las posiciones parecen igual de buenas. Lo son, a esa hora. El problema es que a esa hora nadie está en el jardín.
El mismo árbol, dos sitios
Por la mañana tapa el del este. El sol sale bajo por ahí y estira su sombra sobre la mesa. Da sombra buena a la hora en la que sobra, que es lo que lo hace inútil.
A mediodía el sol está alto y las sombras se recogen. Es la hora en la que se mira el jardín para decidir dónde plantar, y es justo la que menos información da.
Y a las cinco solo tapa uno. El sol baja por el oeste y estira las sombras hacia el este: el árbol del lado por donde se pone es el único que llega hasta la mesa.
La hora que manda es la del final de la tarde, cuando el sol baja y las sombras se estiran. Y como el sol se pone por el oeste, las sombras de esa hora se van hacia el este. Traducido a la práctica: el árbol tiene que estar en el lado por donde se pone el sol respecto a lo que quieres tapar, no al lado ni detrás.
Es la razón por la que tanto árbol bien plantado no sirve de nada. Está donde quedaba equilibrado en el dibujo, y a las cinco su sombra cae sobre el seto del vecino.
Qué mirar antes de decidir el sitio
No hace falta plano ni brújula. Hace falta salir tres veces:
- Un día cualquiera a las cinco o las seis de la tarde. Mira dónde da el sol y qué te gustaría que estuviera tapado. Ese punto, y la dirección desde la que le llega la luz, es todo lo que necesitas.
- Mira también la fachada. Un muro al oeste acumula sol toda la tarde y lo suelta por la noche hacia dentro de la casa. Tapar esa pared con copa suele notarse más que tapar la propia terraza.
- Y mira qué hay debajo y al lado. Piscina, tendido, saneamiento, pavimento y linde. La distancia a la que se puede plantar respecto al límite de la parcela no es la misma en todos sitios: eso se pregunta en el ayuntamiento antes, no después.

Esto es lo que se está decidiendo. La sombra de una copa no es un bloque oscuro: es sombra moteada, que se mueve y deja pasar luz. Baja la temperatura sin apagar el sitio, que es justamente lo que no consigue un toldo.
Qué árbol, sin meterse en listas
La elección concreta depende del sitio, pero hay tres preguntas que estrechan mucho el campo antes de mirar ninguna especie.
¿Quieres sol en invierno ahí? Si el árbol va delante de una ventana o sobre la terraza que se usa también en enero, interesa hoja caduca: tapa en verano y deja pasar el sol cuando hace falta. Si lo que buscas es pantalla contra una vista o contra el viento todo el año, perenne.
¿Qué hay bajo el suelo? Hay especies de raíz agresiva y superficial que junto a un pavimento, un muro o una piscina dan problemas que tardan años en aparecer y luego cuestan mucho. Es el problema de las raíces que levantan el pavimento, y se evita eligiendo bien y guardando distancia, no podando después.
¿Cuánto trabajo estás dispuesto a asumir? Un árbol que suelta mucha hoja, fruto o resina sobre una terraza o una piscina se convierte en una tarea semanal para siempre. No es que sea mal árbol: es que está mal puesto.
Los tres fallos que se pagan caros
Plantarlo pegado a la casa. Se hace para que dé sombra cuanto antes, y es el que peor envejece: en unos años hay que empezar a podarlo por un lado, que es como se estropea un árbol.
Plantarlo en medio del césped. El césped y el árbol quieren riegos distintos, y el que pierde siempre es el árbol, porque el riego se programa para la hierba. Un alcorque con acolchado alrededor del tronco evita eso y evita también los golpes de la máquina.
Regarlo como si fuera un arbusto. Los primeros veranos pide riegos pocos y largos, para que la raíz baje a buscar el agua en vez de quedarse arriba. Regar poco y a menudo cría un árbol con la raíz en la superficie, que es un árbol que se cae con el primer temporal. Cómo se reconoce un árbol que ya está en riesgo lo contamos aparte.
Y por qué ahora y no en primavera
Porque un árbol plantado en octubre tiene todo el otoño y todo el invierno para echar raíz con el suelo templado y sin tener que sostener hojas al mismo tiempo. Cuando llegue su primer verano ya está agarrado. Uno plantado en abril llega a julio recién puesto, y ese verano lo pasa entero pidiendo agua. Es el mismo motivo por el que aquí se planta en otoño y no en primavera como en media España.
Y si lo que hay que resolver es una zona a pleno sol que ahora mismo no se puede ni pisar, conviene saber que ningún tipo de suelo lo arregla: la sombra es lo único que baja la temperatura de verdad. Todo lo demás es elegir qué se calienta menos.
Un árbol pequeño y bien colocado es la intervención más barata que se puede hacer en un jardín de esta costa, y la única cuyo resultado mejora solo con el paso del tiempo. Cuando hay que replantear el jardín entero, eso es lo primero que colocamos en el diseño del jardín, antes que los parterres y antes que el césped.