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JardinerosCosta del Sol

Reforma y construcción de jardines

Lo que decide si dura va enterrado

Aterrazado, drenaje, riego, suelos, pérgolas e iluminación, en el orden en que hay que hacerlos. Presupuesto abierto por partidas.

  • Se ve qué cuesta cada cosa, no un total y una firma
  • Primero el agua, después lo que se pisa, al final lo que se mira
  • Retirada de escombro incluida en su partida

Cuéntanos qué quieres cambiar

Con fotos de la parcela y saber si hay pendiente ya se puede empezar a hablar.

Te respondemos en menos de 24 h laborables. Sin compromiso.

¿Quieres adjuntar fotos del jardín? Formulario completo

Qué entra

Cuatro partidas, y el orden no es negociable

Van en este orden porque cada una entierra a la anterior. Hacerlas al revés significa abrir dos veces el mismo metro, y eso se paga dos veces.

Movimiento de tierras y aterrazado

Rehacer los niveles de una parcela en pendiente y sostenerlos: muros, escolleras, escaleras. Es lo primero que se toca y lo único que después no se puede rectificar sin volver a empezar.

Lo que va enterrado

Drenaje, tubería de riego y canalización para la luz. No se ve, no se enseña a las visitas y es la parte que decide si dentro de cinco años el jardín sigue entero.

Suelos, caminos y gravas

Solería, bordillos, zonas de paso y superficies de grava o corteza. Es donde se decide qué parte del jardín se pisa y qué parte se mira, y cuánto va a haber que mantener luego.

Pérgolas e iluminación

La sombra construida y la luz de fuera. Van al final, pero las canalizaciones que necesitan tienen que estar puestas desde el principio o toca romper lo recién hecho.

Lo que aquí no perdona

El agua no falta: llega toda de golpe

Un jardín de esta costa pasa medio año seco y luego recibe buena parte de su lluvia en unos pocos temporales de otoño. No es lluvia fina y repartida: es mucha agua en pocas horas, y además cayendo sobre una parcela en pendiente que recibe también lo que baja de las de arriba.

Eso convierte una reforma de jardín en una obra de agua antes que en otra cosa. Un aterrazado bonito sin drenaje detrás del muro retiene agua donde no debe; una solería que no tiene por dónde desaguar la manda a la casa o al vecino; una grava puesta sobre tierra compactada se lava y aparece abajo. El agua va a pasar igual: la cuestión es si pasa por donde tú has decidido.

Y aquí está el motivo del orden. Todo eso se resuelve enterrado, y se entierra debajo justo de lo que más ilusión hace: la solería, el césped, la plantación. Cuando se empieza por ahí —que es lo normal, porque es lo que se ve— el drenaje acaba siendo un parche puesto después, rompiendo lo recién hecho.

Se comprueba solo. Al primer temporal grande del otoño se ve qué jardines de la urbanización se hicieron por orden y cuáles no: unos amanecen igual y otros con la grava en la calle.

Hablemos del precio

Por partidas, y por eso no hay un precio por metro

Un total cerrado sin desglosar es cómodo de leer y no dice nada. Lo que hace comparable un presupuesto es ver qué cuesta cada cosa, porque así se ve también qué se ha quitado para que salga más barato.

  • La pendiente. Es la primera pregunta. Sostener niveles en una parcela inclinada es obra de verdad, con muro y con drenaje detrás, y no se parece en nada a la misma superficie en llano.
  • Si entra máquina. En muchas parcelas no entra nada más grande que una carretilla. Entonces la tierra, la grava y el escombro se mueven a mano, y eso son horas, no material.
  • Qué hay debajo. En jardines de urbanización lo que aparece al abrir suele ser relleno de obra con escombro, y a veces roca. Una cosa se excava y la otra se pica: no cuestan igual.
  • Si hay que demoler antes. Reformar no es construir. Levantar lo que hay, sacarlo de la parcela y gestionarlo es una partida propia, y en una reforma suele ser de las primeras.

Vamos, lo vemos y te mandamos el presupuesto partida a partida, con el orden de ejecución. Si algo se puede dejar para una segunda fase sin que estropee lo anterior, te lo decimos. Cómo se mide cada servicio lo explicamos en precios de jardinería.

Antes de la obra

Esta página va de ejecutar

Si aún no está decidido qué va dónde, eso va antes y es otro trabajo. Y si ya lo tienes hecho por otro, sirve tal cual: se ejecuta sobre él.

Dónde trabajamos

La pendiente cambia con el municipio

No es lo mismo una parcela en ladera que una llana a pie de playa. Cada página cuenta qué nos encontramos en su sitio.

Dudas frecuentes

Lo que más nos preguntan

¿Podéis hacer solo una parte, sin la obra entera?

Sí, siempre que esa parte no dependa de otra que quede sin hacer. Poner una pérgola o una zona de grava se puede aislar bien. Lo que no tiene sentido es plantar o solar una zona donde después va a haber que abrir zanja para el riego o para la luz, porque se paga dos veces el mismo metro. Cuando pasa eso lo decimos antes de presupuestar.

¿Hace falta licencia o permiso?

Depende de qué se toque y de en qué municipio estés, y esto cambia entre ayuntamientos vecinos. Como norma, cuanto más se parezca a obra —muros de contención, movimiento de tierras, construcciones fijas— más probable es que haya que tramitar algo. Lo que hacemos es decirte qué partidas de tu proyecto entran en esa categoría para que lo consultes en tu ayuntamiento antes de empezar. No damos por hecho lo que no sabemos.

¿Y si mi jardín no tiene acceso para maquinaria?

Se puede hacer igual, pero es otro trabajo y hay que decirlo desde el principio. En muchas parcelas de ladera no entra nada más grande que una carretilla, así que la tierra, la grava y el escombro suben y bajan a mano o con minimáquina. Eso no encarece el material: encarece las horas, y por eso va como partida propia en el presupuesto en vez de escondido en el precio del metro.

¿Hay una época mejor para hacerla?

Para la parte de obra, cuanto antes se pueda: trabajar en zanja abierta con los temporales encima complica todo y hay días que directamente se pierden. Para la parte que va viva —lo que se planta al final— el otoño es la buena época aquí, porque una planta puesta ahora tiene el suelo templado y todo el invierno para agarrar antes de su primer verano. Cuando encaja, esas dos cosas se ordenan solas: obra primero, plantación después. Por qué aquí se planta en otoño.

¿Empezamos por el orden correcto?

Mándanos fotos de la parcela, incluida la pendiente. Te decimos qué partidas lleva y en qué orden van, antes de hablar de la cifra.

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