Blog · Palmeras y sanidad vegetal
Picudo rojo: cómo saber si tu palmera está afectada
Cuando la palmera se ve mal, la plaga lleva meses dentro. Las señales que sí llegan a tiempo son otras, y se ven mirando la corona dos minutos cada quince días.
Por Sergio Domínguez7 min de lecturaCon el picudo rojo hay una cosa que conviene entender antes que cualquier otra: cuando la palmera «se ve mal», la plaga lleva meses dentro. El daño ocurre en el interior del cogollo, escondido, y solo sale a la superficie cuando ya se ha comido buena parte del tejido que hace crecer la planta.
Por eso este artículo va de mirar antes, no de reaccionar después. Una palmera detectada pronto muchas veces se salva. Una detectada cuando el cogollo ya se ha vencido, casi nunca.
Qué hace exactamente
El adulto es un escarabajo rojizo de dos o tres centímetros, y no es el que hace el daño. Lo que destroza la palmera son las larvas: la hembra pone los huevos en heridas o grietas de la corona, y las larvas excavan galerías hacia dentro comiéndose el tejido tierno del cogollo.

Ahí está la clave de todo lo demás: si el cogollo —el punto desde el que la palmera saca hojas nuevas— se destruye, la palmera no puede rebrotar de ningún otro sitio. No es como un árbol, que echa por otra rama. Se acabó.
A cuáles ataca
Tiene clarísima preferencia por la Phoenix canariensis, la palmera canaria de tronco grueso que hay por toda la costa. También ataca a la datilera. Las Washingtonia, las de tronco fino y alto que se ven en avenidas, le interesan bastante menos —aunque no son inmunes—.
Las señales, de la más temprana a la más tardía
Míralas en este orden. Cuanto más arriba en la lista, más posibilidades de salvarla.
1. Hojas centrales cortadas o mordidas
Es la señal más temprana y la más fácil de pasar por alto. Las hojas nuevas del centro salen con muescas, como recortadas a tijeretazos, o con las puntas comidas. Ese daño se produjo dentro del cogollo semanas antes, mientras la hoja aún estaba plegada. Si ves esto, actúa ya.
2. El cogollo se abre en abanico raro
La corona pierde su forma simétrica. Las hojas centrales se separan de forma desordenada o quedan más cortas que las de fuera, y el conjunto se ve descompensado, como despeinado por un lado.
3. Hojas centrales que se doblan o caen
Empiezan a colgar sin fuerza. El tejido que las sujetaba está siendo consumido. La palmera puede seguir con la corona exterior verde y aparentemente sana mientras el centro se está muriendo — y ese contraste es precisamente lo que despista a mucha gente.
4. Serrín, capullos y olor
Restos como serrín húmedo en la base de las hojas o al pie del tronco. Capullos fibrosos del tamaño de un huevo. A veces un olor a fermentado. A esta altura la colonia es grande.
5. El cogollo se vence
La corona entera cae hacia un lado o se desploma. Aquí ya no hay nada que hacer por la palmera, y lo urgente pasa a ser otra cosa: retirarla bien para que no se convierta en el foco que infecta a las de alrededor.
La ventana se cierra
- 1Hojas centrales mordidasmargen: Alto
- 2El cogollo se abre raromargen: Alto
- 3Hojas centrales dobladasmargen: Medio
- 4Serrín y capullosmargen: Bajo
- 5El cogollo se vencemargen: Ninguno
Margen para salvarla
Las dos primeras fases son las únicas cómodas, y son justo las que no se ven desde abajo. Cuando el síntoma es evidente a simple vista, la barra ya está por el final.
Lo que puedes hacer para que no llegue
No podarla en los meses cálidos
Es la medida preventiva más importante y la más ignorada. El picudo localiza los cortes frescos por el olor que desprenden, y una palmera recién podada en junio es exactamente el reclamo que estaba buscando. Si hay que podar, en pleno invierno, cuando el insecto está mucho menos activo. Lo explicamos con el resto del calendario en cuándo podar en la Costa del Sol.
Y si hay que cortar, sella
Cualquier corte —incluso quitar una hoja seca— es una puerta. Un cicatrizante reduce mucho el olor que atrae al adulto.
Míralas de cerca cada pocas semanas
Desde abajo y con la palmera a contraluz no se ve nada. Hay que mirar la corona con atención, y si es alta, con prismáticos o desde una ventana alta. Dos minutos cada quince días es toda la vigilancia que hace falta.
Ojo con las palmeras que llegan de fuera
Buena parte de la expansión de esta plaga ha ido en el remolque de ejemplares trasplantados. Si compras una palmera adulta, mira el cogollo antes de plantarla y pregunta de dónde viene.
Si sospechas que la tuya está afectada
Dos cosas, y en este orden.
Primero, no la podes. El impulso natural es cortar las hojas feas, y es lo peor que puedes hacer: multiplica el olor que atrae a más adultos y puede dispersar larvas.
Segundo, que la vea alguien cuanto antes. El tratamiento depende del grado de afectación y no es el mismo para una palmera con las hojas centrales mordidas que para una con el cogollo tomado. Cuanto antes se coja, más barato sale y más probable es salvarla.
Y una advertencia sobre el final del proceso: si la palmera no tiene salvación, la retirada tampoco es un trabajo cualquiera. Un ejemplar infestado mal manejado suelta adultos que se van derechos a las palmeras del vecino. Hay normativa autonómica al respecto y conviene cumplirla, no solo por la sanción: es la diferencia entre perder una palmera y perder las de toda la calle.
Si tienes dudas con la tuya, mándanos unas fotos de la corona tomadas desde arriba o de lado —desde abajo no se ve— y te decimos qué vemos.