Blog · Césped natural y tepes
Cuándo sembrar césped en la Costa del Sol: octubre para el de invierno, mayo para la bermuda
Las guías dan primavera u otoño. Aquí, el césped de invierno se siembra en octubre: detrás vienen 269 mm de lluvia en tres meses. Lo sembrado en abril tiene 26 hasta julio.
Por Sergio Domínguez6 min de lecturaLas guías suelen dar dos épocas para sembrar césped, la primavera y el otoño. En esta costa depende de qué césped sea, y para el que lleva casi todo saco solo vale una de las dos.
La respuesta corta: el césped de invierno —festuca y ray-grass, lo que llevan casi todas las mezclas— se siembra en otoño, de mediados de septiembre a finales de octubre, y mejor en octubre. La bermuda, a finales de primavera. Y el kikuyu y la San Agustín no se siembran: van en tepe o en esqueje.
Primero, qué hay en el saco
Aquí conviven dos familias de césped con calendarios opuestos. Las de invierno están verdes de octubre a mayo y en apuros en pleno verano. Las de verano son lo contrario: crecen con el calor y se ponen pajizas en lo más frío. Cuál le conviene a cada casa está en qué césped poner en la Costa del Sol.
Casi todo lo que se vende en saco, se llame «universal», «rústico» o «todo uso», es de invierno. Y la regla vale para las dos familias: se siembra al principio de la temporada en que esa hierba crece, para que tenga por delante sus meses buenos y no los malos.
El de invierno: en octubre
La Universidad de California, que escribe para un clima mediterráneo como este, con veranos secos y lluvia en invierno, lo dice sin rodeos: las de invierno se siembran mejor en septiembre y octubre, y la siguiente mejor época es marzo y abril.
Pero aquí septiembre todavía es verano. En el aeropuerto de Málaga la máxima media de septiembre pasa de 28 grados y en todo el mes caen de media 20 litros por metro cuadrado, según AEMET. Y la semilla de césped va casi en superficie, en el primer centímetro de tierra, que al sol de septiembre pasa de empapado a seco en unas horas.

Sembrando con una sembradora de carro sobre tierra ya preparada. Toda la semilla queda arriba, en el primer centímetro y a pleno sol.
Octubre es donde se juntan las dos cosas: la tierra guarda todavía el calor del verano, que es lo que hace nacer la semilla, y el sol ya no seca la superficie en una tarde. Por qué ese tramo, entre que nace y que echa raíz, es el delicado está en sembrar césped o poner tepe. Y detrás viene la lluvia.
Lo que llueve después de sembrar
La lluvia de cada mes. Lo que llueve de media cada mes en el aeropuerto de Málaga, según AEMET, de septiembre a agosto. Lo más fuerte cae en noviembre y diciembre; de junio a agosto, casi nada.
Sembrado en octubre. Detrás vienen noviembre, diciembre y enero: 269 mm entre los tres. La semilla nace con la tierra todavía templada y, en cuanto tiene raíz, la lluvia empieza a ayudar con el riego.
Sembrado en abril. Es la segunda época que dan las guías. Detrás vienen mayo, junio y julio: 26 mm entre los tres. Lo que nazca llega a su primer verano con unas semanas de raíz, y casi toda el agua la pone el riego.
Lo que nace en octubre tiene por delante noviembre, diciembre y enero, los tres meses más lluviosos del año aquí, y después todo el invierno suave de la costa para cerrar antes de su primer verano.
Si lees esto a finales de octubre, vas justo. Pasado octubre, la tierra se va enfriando y lo sembrado tarda más en nacer y en cerrar. Si la ventana se escapa, mejor poner tepe o esperar al otoño siguiente que sembrar en primavera.
La primavera, aquí no
La segunda época de las guías, marzo y abril, funciona donde el verano llega tarde y llueve en él. Aquí, lo sembrado en abril tiene detrás mayo, junio y julio: 26 litros entre los tres, de media. Y una festuca o un ray-grass llega a su primer julio con unas semanas de raíz, justo cuando entra en sus peores meses.
Se puede sacar adelante, pero a base de regar todo el verano un césped recién nacido en la época que peor lleva. Es la misma razón por la que aquí se planta casi todo en otoño: por qué aquí se planta en otoño.
El de verano: a finales de primavera
Con la bermuda, la de verano más común, es al revés. La misma guía de California da para las de verano que se pueden sembrar de mediados de abril a mediados de mayo, y para la bermuda, finales de primavera o principios de verano. Necesita la tierra caliente para nacer, y lo que tiene por delante es su temporada.
Aquí eso es sembrar entre finales de abril y principios de junio, con el riego ya montado: detrás no viene lluvia, y la semilla pide riegos cortos y frecuentes hasta que nace. Sembrarla en otoño es llegar tarde: le quedan pocas semanas de crecer antes de pararse con el frío, y lo que no cierre se queda abierto hasta la primavera.
El kikuyu y la San Agustín ni se plantean: la San Agustín no se siembra, y el kikuyu va casi siempre en tepe o en esqueje.
¿Y sembrar encima del que ya hay?
Es la otra pregunta de octubre: sembrar ray-grass sobre una bermuda para que no se ponga pajiza en invierno. Se hace en esta época, y en campos de golf tiene sentido. En un jardín, lo normal es que en mayo haya dos céspedes peleando, uno que arranca y otro que se está muriendo, con un mes largo de aspecto sucio.
Resembrar los calvos de un césped que ya existe sigue la misma regla. En uno de invierno, ahora. En uno de verano, lo normal es que se cierren solos con agua y unas semanas, y si no, en primavera. Cómo saber cuál tienes y qué hacer con cada uno, en recuperar el césped después del verano.
Lo que la fecha no arregla
Sembrar en octubre no salva una tierra mal preparada. Lo que decide si ese césped dura es lo que hay debajo: la nivelación, la tierra y el drenaje. Cómo se comprueba, en lo que hay debajo del césped. Y hasta que nace, la superficie tiene que estar siempre húmeda: riegos muy cortos y frecuentes, aunque llueva algún día.
Si prefieres que lo hagamos nosotros, está en instalación de césped natural.
En resumen
El césped de invierno, el del saco, se siembra en otoño, de mediados de septiembre a finales de octubre, y mejor en octubre: detrás vienen los meses más lluviosos del año y todo el invierno para cerrar. La primavera que también dan las guías, aquí, lo deja recién nacido en su primer verano.
La bermuda, al revés: a finales de primavera y con el riego montado. Y el kikuyu y la San Agustín, en tepe.