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JardinerosCosta del Sol

Mantenimiento de jardines y piscinas

El jardín y la piscina se ensucian el uno al otro

Por eso conviene que los lleve el mismo equipo, y no por comodidad. Un calendario para las dos cosas y una sola persona a la que llamar.

  • Se poda mirando también lo que cae al agua
  • Las visitas se colocan antes de la fecha que no se mueve
  • Un parte con fotos si no estás en la casa

Cuéntanos cómo es la casa

Tamaño del jardín, tipo de piscina y si se alquila. Con eso montamos el calendario.

Te respondemos en menos de 24 h laborables. Sin compromiso.

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Qué entra

Dos mantenimientos con ritmos opuestos

El jardín pide más en primavera y otoño; la piscina, en verano. Coordinar eso es la mitad del servicio, y es lo que no se puede hacer cuando lo llevan dos empresas distintas.

El jardín, por ciclos

Siega, bordes, poda de temporada, control del riego y abonado cuando toca. Lo de siempre, con una diferencia: aquí se poda además pensando en qué le está cayendo al agua.

La piscina, dentro y fuera de temporada

Limpieza de vaso y línea de flotación, cestas y prefiltro, control del equipo y del agua. En invierno el trabajo es otro y menos frecuente, pero dejarla parada del todo sale caro en abril.

El punto donde se juntan

Los skimmers, el rebosadero y el borde. Es donde se ve lo que el jardín le está echando encima al agua, y donde se nota si alguien está mirando las dos cosas o solo una.

Las fechas que no se mueven

El día que entra alguien en la casa la piscina tiene que estar lista y el jardín también. Se trabaja hacia esa fecha, no según el turno que tocara.

Lo que nadie te cuenta

Mira el skimmer y sabrás qué tienes plantado

En una villa de esta costa, lo que se cae dentro del vaso no es hoja de otoño: es pinocha todo el año, flor de jacarandá y de buganvilla, y lo que suelta la palmera. Cosas pequeñas, constantes y que flotan poco, así que no se quedan arriba esperando al recogehojas: se van al fondo o entran en el circuito.

El resultado se ve en la cesta del skimmer y en el prefiltro de la bomba. Cuando eso se satura, el equipo trabaja peor, filtra menos y el agua se pone verde antes. Y entonces el problema parece de la piscina, cuando lo que hay que tocar es el jardín: podar lo que asoma sobre el vaso, o aceptar que ese árbol donde está va a costar dinero cada semana.

Y va en las dos direcciones. Una piscina de clorador salino salpica agua salada al borde cada vez que alguien se baña, y el césped y las plantas de ese metro son las primeras en notarlo. El retrolavado del filtro también tiene que ir a algún sitio, y ese sitio no puede ser el arriate.

Nada de esto es grave por separado. Lo que lo convierte en un problema es que, con dos empresas, cada una tiene un motivo razonable para decir que eso no es lo suyo.

Hablemos del precio

Aquí no se suman dos presupuestos

La cifra no sale de juntar lo que cobraría cada uno por su lado. Sale del calendario: cuántas visitas hacen falta al mes y en qué época, que es lo que de verdad se está contratando.

  • Cuánta hoja le cae al agua. Es el factor que más gente subestima. Una piscina despejada y una debajo de dos pinos no dan el mismo trabajo aunque el vaso sea idéntico.
  • Qué tipo de piscina es. Cloro, sal, desbordante o skimmer, con o sin cubierta. Cambia el trabajo semanal y cambia lo que hay que vigilar.
  • Si la casa se alquila. No por el trabajo en sí, sino porque las visitas dejan de poder moverse: van atadas a las entradas, incluso en agosto.
  • Qué se hace en invierno. Dejar la piscina parada del todo y recuperarla en abril suele salir más caro que un mantenimiento mínimo de invierno. Se dice antes, no en abril.

Vemos la casa, proponemos un calendario con lo que se hace en cada visita y el precio va por ese calendario. Cómo se mide cada servicio lo explicamos en precios de jardinería.

Si no tienes piscina

Entonces esta página no es la tuya

Esto tiene sentido cuando hay vaso. Si lo que tienes es jardín y ya está, lo que buscas es el mantenimiento de jardines, sin pagar por una coordinación que no necesitas.

Dónde trabajamos

Donde hay villas hay vasos

Es el servicio más concentrado en zonas concretas. Cada página cuenta cómo es el jardín típico de su municipio.

Dudas frecuentes

Lo que más nos preguntan

¿Por qué juntarlo? Ya tengo a alguien para cada cosa

Si funciona, no lo cambies. Lo que solemos ver cuando no funciona es siempre lo mismo: el agua está sucia, el de la piscina dice que es porque cae mucha hoja, y el del jardín dice que él ya poda lo que le toca. Los dos tienen razón por separado. Juntarlo no es más cómodo: es que alguien pueda decidir podar antes o mover una planta porque el problema está en el agua.

¿Con qué frecuencia hay que ir?

No es la misma para las dos cosas y por eso no damos un número aquí. En temporada la piscina pide bastante más atención que el jardín; en invierno se invierte. Lo que se hace es proponer un calendario después de ver la casa, con qué se hace en cada visita, y ajustarlo el primer mes si hace falta.

¿Y si es la piscina de una comunidad?

Entonces es otra cosa. Un vaso de uso colectivo tiene requisitos propios de control del agua y de registro que no se aplican a la piscina de una villa, y varían según la normativa que le corresponda. Antes de presupuestar hay que ver de qué tipo de vaso hablamos, y decírtelo claro, en vez de tratarlo como si fuera una piscina privada grande.

La casa está en alquiler y hay entradas casi todas las semanas

Es el caso más habitual aquí, y lo que cambia es la planificación, no el trabajo. Hace falta el calendario de entradas con antelación para colocar las visitas antes y no después. Y conviene decidir de antemano qué pasa si un día de cambio aparece algo gordo: a quién se avisa y quién decide, porque ese día no hay tiempo de consultar.

¿El agua se te pone verde cada dos por tres?

Mándanos una foto del vaso y otra de lo que tiene encima. Muchas veces el arreglo está en el jardín, y eso se ve antes de hablar de contratos.

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