Saltar al contenido
JardinerosCosta del Sol

Blog · Zonas verdes en comunidades

El contrato de jardinería de tu comunidad: qué mirar antes de firmarlo

Tres presupuestos encima de la mesa y todos parecen decir lo mismo. Lo que separa uno bueno de uno barato no es el precio: es qué pasa cuando algo se sale del guion.

Sergio DomínguezPor Sergio Domínguez9 min de lectura

Llega septiembre, se convoca la junta y encima de la mesa hay tres presupuestos de jardinería. Los tres dicen aproximadamente lo mismo —«mantenimiento integral de zonas verdes»— y uno es más barato.

Lo que separa un contrato bueno de uno barato casi nunca está en el precio. Está en lo que no pone, que es exactamente lo que acaba llegando en facturas sueltas durante el año.

Aquí el jardín no para en invierno

Muchos contratos vienen de una plantilla pensada para un clima donde la planta se para de noviembre a marzo: dos siegas al año, una poda fuerte y poco más entre medias. En esta costa eso no encaja con la realidad.

Aquí se crece casi todo el año, con un frenazo en pleno verano por calor —no por frío— y un empujón fuerte en primavera y en otoño. Un contrato con un número plano de visitas al mes te deja pagando de más en los meses tranquilos y corto justo cuando todo se dispara.

Lo que hay que mirar no es cuántas visitas al mes, sino cuántas visitas en cada temporada. Si el presupuesto no distingue, es que no lo han pensado.

Las palmeras van aparte, y no es un extra abusivo

Casi toda comunidad de esta costa tiene palmeras, y la palmera no es mantenimiento ordinario por dos razones.

La primera es de calendario: una palmera no se poda en los meses cálidos, porque cada corte fresco es una llamada para el picudo rojo. Eso reduce la ventana buena a los meses fríos y la convierte en un trabajo con fecha, no en algo que se hace cuando toca pasar. Por qué es tan serio lo contamos en cómo saber si tu palmera está afectada.

La segunda es de medios: los tratamientos preventivos requieren cualificación para aplicar fitosanitarios, y la altura requiere equipo. Si un presupuesto mete las palmeras dentro del «mantenimiento general» sin coste añadido, o no las está tocando o las está tocando mal.

Los trabajos en altura son otra cosa

Setos altos, arbolado y palmeras no se hacen con la misma herramienta ni con la misma cobertura que cortar el césped. Hace falta pértiga, plataforma o trepa, y hace falta un seguro que cubra específicamente trabajo en altura.

Jardinero recortando la parte alta de un seto de conífera con una cortasetos de pértiga telescópica, junto a un edificio.

Aquí es donde se esconde el presupuesto barato: cubre todo lo que se alcanza desde el suelo y el resto aparece durante el año como trabajos extraordinarios. Pregunta quién hace la altura, con qué equipo y si está cubierto. Y pídelo por escrito, porque en caso de accidente en zona común la pregunta la va a hacer el seguro de la comunidad.

El agua es la partida que nadie mira

En una comunidad con zona verde de esta costa, el recibo del agua compite en tamaño con la propia factura de jardinería, y el contrato casi nunca dice quién se ocupa del riego más allá de «revisar el sistema».

Conviene concretar tres cosas: quién ajusta el programador y cada cuánto, quién detecta y repara fugas, y qué pasa cuando un aspersor lleva semanas regando la acera. Un jardinero que reprograma el riego cuatro veces al año se paga solo en el recibo, y uno que no lo toca nunca sale carísimo aunque su presupuesto sea el más bajo. Lo que hay detrás de esos ajustes está en cuánto regar el jardín en verano.

«Ya nos avisáis cuando esté feo»

Es la fórmula que parece más barata y es la que más cuesta. No porque la hora se pague más cara, sino por lo que se acaba comprando.

Un año de zona verde

enerodiciembre
  • Con plan. Se mantiene todo el año y las subidas y bajadas son las estaciones, no sustos.
  • Solo cuando avisan. Cada caída acaba en una intervención de urgencia, y esas son las caras: poda fuerte, limpieza a fondo y reponer lo que se ha perdido. Además nunca se recupera del todo el punto de partida.

Cuando se actúa solo al recibir el aviso, lo que se contrata siempre es la intervención de urgencia: la poda fuerte de lo que se ha ido de las manos, la limpieza a fondo, y reponer la planta que no ha aguantado el descuido. Son las tres cosas más caras que puede pedir un jardín, y encima el punto de partida nunca se recupera del todo, porque una planta perdida tarda temporadas en sustituirse de verdad.

Qué pedir por escrito

Una lista corta que se puede llevar a la junta y contrastar con cualquier presupuesto:

Frecuencia por temporada, no un número plano al mes. Qué entra y qué se factura aparte, con nombre y apellidos: palmeras, altura, desbroce, tratamientos, reposición de planta. Retirada de restos, incluida o no — es la sorpresa clásica, y en una comunidad el volumen no es pequeño.

Quién ajusta el riego y cada cuánto. Parte escrito de cada visita, con fecha y tareas: en una junta que cambia de presidente cada año, el parte es lo único que deja rastro de lo que se ha hecho. Un interlocutor, no un teléfono general. Y el seguro de responsabilidad civil, con la cobertura de altura dentro.

Y sobre el precio

No vas a encontrar aquí una cifra por metro cuadrado, y desconfía de quien te la dé sin haber visto la finca. Dos comunidades con la misma superficie pueden llevar el doble de trabajo la una que la otra según el arbolado que tengan, si hay pendiente, si el riego funciona y si entra maquinaria o hay que subirlo todo a mano.

Lo que sí se puede comparar entre tres presupuestos es qué incluye cada uno con la lista de arriba delante. Casi siempre, al ponerlos en esa columna, el barato deja de serlo.

Un apunte de sitio: donde más comunidades con zona verde hay por metro cuadrado es en la franja de Fuengirola y Benalmádena, y es también donde más se nota la diferencia entre un administrador que pide todo esto por escrito y uno que firma el más barato. Lo contamos en jardineros en Fuengirola.

¿Prefieres que lo hagamos nosotros?

Cuéntanos qué tienes y te damos precio por escrito en menos de 24 horas.

LlamarWhatsApp