Blog · Palmeras y sanidad vegetal
Paysandisia: la oruga de las palmeras que no es el picudo
Una mariposa grande, de alas traseras naranjas, cuya oruga barrena el palmito, el Trachycarpus y la canaria. Deja agujeros en arco en las hojas y fibra taponando el tronco, y no es el picudo.
Por Sergio Domínguez6 min de lecturaLa paysandisia (Paysandisia archon) es una mariposa grande, de origen sudamericano, cuya oruga vive dentro de las palmeras y se las come por dentro. Llegó a Europa con palmeras importadas, hoy se da por extendida por todo el litoral mediterráneo, y la ficha de sanidad vegetal del Gobierno británico la sitúa ya hasta Gibraltar. Esta costa queda en medio.
Aquí, cuando una palmera se pone fea, se piensa en el picudo rojo, y con razón. Pero no todo lo que se come una palmera es picudo, y la paysandisia va con fuerza a las de abanico, empezando por el palmito.
Cómo es
El adulto vuela de día y no pasa desapercibido: mide de nueve a once centímetros de punta a punta de las alas, con las de delante pardas y las de atrás naranjas, con una banda negra y manchas blancas. Vuela en verano. En Francia lo ven de mediados de mayo a septiembre, con el máximo en junio y julio; en la Comunidad Valenciana dan el vuelo y la puesta de abril a noviembre.

El adulto de la paysandisia. Las alas de delante, pardas, tapan casi enteras las de atrás; el naranja con manchas blancas es lo que se ve cuando las abre o echa a volar.
Pero la mariposa es lo de menos. Pone los huevos, que parecen granos de arroz, entre las fibras del tronco, cerca de la corona. Lo que hace el daño es la oruga: blanca, llega a medir de seis a nueve centímetros y pasa uno o dos años dentro de la palmera, abriendo galerías tronco abajo.
Qué palmeras ataca
Según la Generalitat Valenciana, las más sensibles son el palmito, la palmera autóctona de esta costa, y el Trachycarpus, la palmera de abanico de tronco peludo. Después, la canaria y la datilera. Y, en menor medida, las washingtonias, el pindó y otras de jardín. Es decir, casi todas las que hay en una urbanización de la costa.
Y el daño no es menor. Las galerías pueden pasar del metro de largo y cortan el paso del agua por el tronco. Y la palmera solo tiene una yema, la del cogollo: si la oruga llega a ella, no rebrota de ningún otro sitio. En los viveros del sur de Europa ha hecho estragos; en la región francesa de Languedoc-Rosellón se llegó a perder hasta el 90 % de los Trachycarpus entre 2002 y 2012, según la ficha británica.
Cómo se reconoce el daño
- Fibra apelmazada y dura, o serrín, taponando agujeros del tronco. Es el síntoma más visible, según la Generalitat Valenciana: el rastro de la oruga en la boca de sus galerías.
- Agujeros redondos en fila o en arco en las hojas, sobre todo en las de abanico.
- Hojas centrales que amarillean y se secan, y a veces un tronco que se inclina.
- Restos de la crisálida, la funda vacía que deja el adulto al salir, asomando del tronco o en la base de las hojas.
Y muchas veces, nada. Los síntomas llegan con retraso, y una palmera puede llevar orugas dentro sin que se le note.
La fila de agujeros es la señal más llamativa, y la que más despista: parece obra de algo que vino a comerse la hoja abierta, y no lo es.
De dónde sale la fila de agujeros
En el cogollo. La hoja nueva sale del centro plegada, como un abanico cerrado. La oruga recién nacida come de esa hoja tierna y la perfora, con todos los pliegues juntos.
La hoja se abre. Al desplegarse, la perforación aparece repetida en cada pliegue.
Abierta. Queda una fila de agujeros en arco, todos a la misma distancia del centro. Para entonces la oruga ya ha bajado al tronco, que es donde hace el daño grave.
¿Picudo o paysandisia?
La ficha británica avisa de que los síntomas se pueden confundir, y no es raro: los dos son plagas de la palmera, los dos se comen la hoja tierna del centro y los dos dejan serrín y fibra. Las pistas que ayudan a distinguirlos:
- El insecto. El picudo es un escarabajo rojizo de dos o tres centímetros. La paysandisia, una mariposa grande que vuela de día en verano.
- Las hojas. El picudo deja las centrales con muescas o las puntas comidas, como recortadas. La paysandisia, agujeros redondos en fila.
- Dónde está el daño. El del picudo, sobre todo en el cogollo. La paysandisia baja por el tronco, y los tapones de fibra aparecen a lo largo de él.
- La palmera. El picudo va sobre todo a la canaria. La paysandisia, también a la canaria, pero sobre todo al palmito y al Trachycarpus.
Ninguna pista basta sola. Si dudas, que la vea alguien que distinga una plaga de la otra, porque no se tratan igual. Lo del picudo, señal por señal, está en los síntomas del picudo rojo.
Qué hacer
- Mirar las palmeras en verano, que es cuando vuela el adulto y se le puede ver, y revisar el tronco y las hojas nuevas durante el resto del año.
- Los tratamientos, de profesional. El químico llega mal a una oruga metida en el tronco. Los preventivos se aplican en la época de vuelo y puesta, con productos autorizados para parques y jardines, y los aplica quien tenga el carné de aplicador.
- Si el ataque es grave, se tala, y los restos no son poda normal: se destruyen, mejor triturados en una instalación preparada para ello.
- Al comprar una palmera, el pasaporte fitosanitario. Es la etiqueta que garantiza que viene de un vivero registrado y con sus controles. La plaga viaja dentro de palmeras infestadas que se compran y se trasladan, además de volando.
Además, está en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Y la revisión de la corona va con la poda: si prefieres que lo miremos nosotros, está en poda de palmeras.
En resumen
La paysandisia es una mariposa grande, de alas traseras naranjas, cuya oruga barrena las palmeras por dentro durante uno o dos años. Ataca sobre todo al palmito y al Trachycarpus, y también a la canaria.
Se reconoce por la fibra y el serrín que taponan agujeros del tronco y por los agujeros en arco de las hojas de abanico, que salieron todos de una vez, con la hoja todavía plegada. No es el picudo, y no se trata igual: si la ves, que la mire alguien antes de cortar nada.