Saltar al contenido
JardinerosCosta del Sol

Blog · Césped artificial: decisión de compra

Césped artificial de segunda mano: lo que trae un campo de fútbol a tu jardín

Sale de campos de fútbol retirados. Puede traer el caucho del campo, ya ha gastado parte de su vida al sol y está hecho para jugar. Cuándo vale y qué pedir.

Sergio DomínguezPor Sergio Domínguez6 min de lectura

Se anuncia como «césped reciclado» o «de segunda mano», más barato que el nuevo. Casi todo sale del mismo sitio: campos de fútbol que han cambiado su césped. Y la pregunta es si eso vale para el jardín de casa.

La respuesta corta: para cubrir de verde una zona grande que casi no se pisa y donde el aspecto importa poco, puede valer. Para el jardín que se ve y se usa, aquí tiene tres pegas: puede venir con el caucho del campo dentro, ya ha gastado una parte de su vida al sol, y está hecho para jugar al fútbol, no para un jardín.

De dónde sale

De los campos que se renuevan. Los vendedores lo dicen sin rodeos: uno habla de un «stock permanente de césped recuperado de campos de fútbol». Lo retiran, lo seleccionan, lo cortan en rollos manejables y lo venden.

Y va a haber más. La Unión Europea ha prohibido vender el relleno de plástico de esos campos a partir de 2031, y dio ocho años de margen para que más campos de los que ya existen puedan, dice el reglamento, «alcanzar el final natural de su vida útil» antes de cambiarlos. En estos años se van a renovar campos, y parte de su césped acabará en este mercado.

Hay dos tipos. El monofilamento, de hebras sueltas, y el fibrilado, de cintas abiertas en red. Uno de los vendedores recomienda el primero para jardines y el segundo para agility, paintball o grandes superficies de uso colectivo. Se nota en el aspecto: el fibrilado suele parecer un campo de fútbol.

Lo que va entre las fibras

La mayoría de los céspedes de jardín llevan arena entre las fibras. El de un campo de fútbol, además, lleva encima granos de caucho o de otro plástico, que son los que amortiguan la pisada y el bote del balón.

Fibras de césped artificial verde de cerca, con granos de caucho negro sueltos entre ellas cubriendo el suelo.

Granos de caucho negro entre la fibra de un césped deportivo. No es de aquí. Es lo que no se ve desde arriba cuando el rollo llega enrollado.

Al retirarlo, ese relleno puede quedarse o no. Un vendedor anuncia su césped «limpio de arena y caucho tras el proceso de extracción», y en la misma página avisa de que «también se puede suministrar tal cual se retira del campo a precios mas bajos». Es decir, con lo que traiga.

Un césped de campo de fútbol, en corte

En el campo. Entre las fibras de un campo de césped artificial va un relleno suelto: arena abajo y, encima, granos de caucho o de otro plástico, que son los que amortiguan la pisada y el bote del balón.

Tal cual se retira. Hay vendedores que lo limpian de arena y caucho, y hay quien lo vende como sale del campo, más barato. Desde arriba no se ve la diferencia: el relleno va dentro del rollo y llega con él al jardín.

Con el primer aguacero. El relleno no está pegado a nada. El de arriba se mueve con el agua y con los pies, y sale por los bordes y por los desagües. Es justo por lo que la Unión Europea prohíbe venderlo para campos desde octubre de 2031.

Ese caucho es justo lo que la Unión Europea quiere dejar de vender. El Reglamento (UE) 2023/2055 prohíbe vender relleno granular para superficies deportivas sintéticas a partir del 17 de octubre de 2031, y explica por qué: es la mayor fuente de microplásticos añadidos a propósito que llega al medio ambiente en Europa. Va suelto, y lo que va suelto se va con el agua.

En un jardín de aquí, además, tiene dos problemas propios. El caucho es negro y en verano coge temperatura al sol. Por qué se calienta tanto un césped artificial, en el césped artificial se calienta. Y aquí la lluvia viene de golpe, en pocos días al año: un aguacero en una parcela en cuesta arrastra lo que esté suelto hacia la calle y el sumidero.

El sol que ya se llevó

Un césped artificial no dura por calendario: dura lo que aguante la fibra al sol. Un campo de la costa ha pasado sus años bajo las 2.905 horas de sol que da AEMET para Málaga, y lo que le quede se gasta bajo ese mismo sol.

Cuánto le queda, nadie lo sabe con exactitud, y los propios vendedores lo dejan ver. En la misma web, una sección habla de una vida útil de «más de 10 años» y otra de «entre 5 y 10 años tras su retirada de un campo de fútbol». Ninguna de las dos cifras depende del campo concreto que te llevas. De dónde salen los años que se prometen, en cuánto dura el césped artificial.

Hecho para otra cosa

  • El aspecto. Sobre todo el fibrilado, que se ve como un campo. Y puede traer las líneas pintadas: un vendedor ofrece el residencial «sin caucho, arena ni líneas de juego», lo que dice que el resto puede llevarlas.
  • El peso. Un vendedor da entre 40 y 60 kilos por rollo de los que vende para jardín. Hay que meterlos hasta el jardín, y en una casa con escaleras o un acceso estrecho eso cuenta.
  • La base. Un campo se construye sobre una base preparada para él, y el césped no viene con ella. En tu jardín la base la tienes que hacer igual que con uno nuevo. Qué tiene que haber debajo, en el césped artificial se encharca.
  • Donde se pisa descalzo. Con caucho suelto, mejor lejos de la piscina y de donde juegan niños o perros: se pisa descalzo, se calienta y se va pegado a los pies. Lo que conviene en esos sitios, en césped artificial junto a la piscina y césped artificial para perros.

Cuándo sí

Cuando lo que quieres es tapar de verde una superficie grande que casi no se pisa ni se mira de cerca: el fondo de una parcela, un lateral sin uso, una zona que de otro modo se llena de hierba. O para lo que lo venden los propios vendedores, un recinto de agility o de paintball. Ahí el aspecto pesa poco y el precio, mucho.

En el jardín que se usa todos los días, el ahorro hay que restarlo de lo que no sabes: cuántos años de sol lleva, qué trae dentro y cuánto le queda.

Qué pedir por escrito antes de comprarlo

  • De qué campo sale y cuántos años estuvo puesto. Si no lo saben, eso ya es una respuesta.
  • Si es monofilamento o fibrilado, y la altura que tiene ahora la fibra, no la que tenía nueva.
  • Si va limpio de caucho y arena, o tal cual se retiró.
  • Si lleva líneas pintadas, y fotos del rollo que te vas a llevar, no de uno de muestra.
  • Cómo llega y quién lo descarga. Con rollos de 40 a 60 kilos, no es un detalle.

En resumen

El césped de segunda mano casi siempre es un campo de fútbol retirado. Puede traer el caucho del campo dentro, ha gastado ya parte de su vida al sol y está pensado para jugar, no para un jardín. Para cubrir una zona grande que no se pisa, puede salir a cuenta. Para el jardín de casa, pide por escrito qué te llevas antes de comparar precios. Y si lo que buscas es un césped nuevo bien puesto, lo que hacemos está en instalación de césped artificial.

¿Prefieres que lo hagamos nosotros?

Cuéntanos qué tienes y te damos precio por escrito en menos de 24 horas.

LlamarWhatsApp