Blog · Riego eficiente y ahorro de agua
Goteros autocompensantes: cuándo hacen falta y cuándo no
En cuesta, el mismo programa riega de más la planta de abajo y de menos la de arriba. Qué arregla un gotero autocompensante, qué no, y la prueba de los vasos para saberlo.
Por Sergio Domínguez6 min de lecturaUn talud con goteo, el mismo programa para todas las plantas, y aun así las de arriba pasan sed y las de abajo amarillean de tanta agua. Muchas veces no son las plantas ni el programador: es la cuesta, que reparte el agua a su manera. Y es justo lo que arregla un gotero autocompensante.
En un jardín llano no hacen falta. En la costa, con tantas urbanizaciones en ladera, y en el interior, donde se riega en bancales, muchas veces sí. Este es el criterio para saber cuál es tu caso.
Qué hace un gotero autocompensante
Un gotero normal da más agua cuanta más presión le llega. Uno autocompensante lleva dentro una membrana que se abre o se cierra con la presión y mantiene el mismo caudal, más o menos presión, dentro de un rango que viene en su ficha.
No hay que confundirlo con el caudal. Los 2, 4 u 8 litros por hora que pone en el gotero dicen cuánta agua da; que sea autocompensante dice que todos den lo mismo. Son dos decisiones distintas: el caudal se elige por planta, y la compensación, por terreno.
Por qué en cuesta: diez metros, un bar
El agua pesa, y cuanto más baja, más empuja. Cada diez metros de desnivel son, más o menos, un bar más de presión en el punto bajo. En una línea de goteo que baja un talud, los goteros de abajo trabajan con más presión que los de arriba, y si son normales, dan más agua.
No hace falta un desnivel grande para notarlo. Los manuales de diseño de goteo cuentan que, con goteros normales, para que el caudal no varíe más de un diez por ciento a lo largo de un sector, la presión no debería variar más de un veinte por ciento. Con las presiones a las que trabaja un goteo de jardín, unos pocos metros de cuesta ya se comen ese margen. Por eso recomiendan goteros compensantes en terreno irregular.
Con los años se ve en las plantas: las de arriba del talud más pequeñas, las de abajo con hojas amarillas, tierra siempre húmeda y, a veces, raíces podridas. Y si se sube el tiempo de riego para que las de arriba no sufran, las de abajo van a peor.
El mismo goteo en una cuesta
Abajo llega más presión. Con goteros normales, cada uno da más agua cuanta más presión le llega, y en cuesta la presión sube según se baja: con el mismo programa, la planta de abajo recibe más que la de arriba.
Y al parar, la tubería se vacía por abajo. Cuando el programador corta, el agua que queda en la tubería sale por los goteros más bajos. Es un riego de más para la planta de abajo en cada ciclo, y al volver a regar los de arriba tardan en empezar.
Autocompensante y antidrenante: lo mismo en todos. El autocompensante da el mismo caudal con más o con menos presión, dentro del rango de su ficha. El antidrenante cierra al parar y deja la tubería llena. Las tres plantas reciben lo mismo.
Y cuando el riego para: el antidrenante
Hay un segundo efecto que pasa cuando nadie mira. Al cortar el programador, el agua que queda en la tubería no se queda quieta: baja y sale por los goteros más bajos. La planta del fondo del talud recibe un riego de más en cada ciclo, y cuando vuelve a regar, los goteros de arriba tardan en empezar porque la tubería tiene que llenarse otra vez.
Eso lo arregla otra pieza: el gotero antidrenante, que cierra cuando la presión baja de cierto punto y deja la tubería llena. Hay goteros que son las dos cosas a la vez, autocompensantes y antidrenantes, y en una cuesta son los que tienen sentido. Si después de regar ves que los goteros de abajo siguen goteando un buen rato, los tuyos no lo son.
Cuándo no hacen falta, y qué no arreglan
- Jardín llano y líneas cortas. Si todos los goteros están a la misma altura y cerca del grifo, uno normal da lo mismo que uno autocompensante, y cuesta menos.
- Poca presión. La membrana necesita una presión mínima para regular, que viene en la ficha. Por debajo, el gotero da menos de lo que pone. Con un depósito sin bomba o una red que va justa en las horas de riego, hay que mirarlo antes de comprar.
- La cal. Un autocompensante se atasca igual que uno normal. No sustituye al filtro ni al repaso de goteros, que aquí, con agua dura, hace falta varias veces al año.
- Plantas que beben distinto. Si en la misma línea hay un rosal y una lavanda, que den lo mismo es el problema, no la solución. Eso se arregla con sectores, no con goteros. Cómo se hace está en agrupar plantas por lo que beben.
Cómo saber si tu goteo reparte mal: la prueba de los vasos
No hace falta manómetro. Pon tres vasos iguales: uno bajo un gotero de lo alto de la línea, otro en medio y otro abajo, sujetos para que el gotero caiga dentro. Abre el sector unos minutos, ciérralo y compara.
- Si el de abajo tiene claramente más, es la cuesta, y lo arreglan goteros autocompensantes.
- Si uno tiene mucho menos que los otros dos, sin seguir la cuesta, lo normal es que ese gotero esté atascado: se limpia o se cambia.
- Si los tres tienen lo mismo, el reparto está bien, y lo que falle es el programa. Cómo se comprueba si la planta necesita agua, en cuánto regar en verano.
Y al cerrar, mira el gotero de abajo: si sigue cayendo agua un buen rato, falta el antidrenante.
Si vas a plantar este otoño en un talud
Octubre es cuando se planta en la costa, y es el momento de montar el goteo bien desde el principio: cambiar goteros después, con la planta ya puesta, es el doble de trabajo. Por qué ahora, en cuándo plantar en la Costa del Sol.
- Las líneas, a lo largo del talud y a nivel, no de arriba abajo: así cada una riega a una sola altura.
- Goteros autocompensantes y antidrenantes en todo el sector: aunque cada línea vaya a nivel, la de abajo recibe más presión que la de arriba.
- Si el talud es largo, sectores por alturas, cada uno con su llave: lo de arriba y lo de abajo no siempre piden lo mismo, porque abajo se acumula también el agua de lluvia que corre ladera abajo.
- Y el programa, en tandas cortas. En cuesta el agua que sobra baja por la tierra; dos riegos cortos calan mejor que uno largo.

Un talud recién plantado con las líneas de goteo a nivel, una por altura. Cada línea trabaja con una presión distinta: más abajo, más presión.
En Benalmádena casi todos los jardines están en cuesta, y lo que eso cambia está en jardineros en Benalmádena. Si prefieres que lo montemos o revisemos nosotros, en instalación de riego automático.
En resumen
Un gotero autocompensante da lo mismo con más o con menos presión. En un jardín llano no hace falta; en cuesta sí, porque cada diez metros de desnivel son un bar más abajo y un gotero normal lo convierte en agua de más para la planta del fondo.
En talud, autocompensante y antidrenante, para que la tubería no se vacíe por abajo al parar. Y antes de cambiar nada, la prueba de los vasos: dice en un rato si el problema es la cuesta, un gotero atascado o el programa.