Blog · Palmeras y sanidad vegetal
El nido de procesionaria se quita en otoño, no cuando bajan
Casi todo el mundo se acuerda de la procesionaria cuando ve la fila por el suelo. Para entonces lo fácil ya no se puede hacer: el nido se quita en otoño, y aquí las orugas bajan antes de lo que dice el calendario del interior.
Por Sergio Domínguez7 min de lecturaCon el otoño empiezan a aparecer en los pinos unas bolsas de seda blanca en la punta de las ramas. Son los nidos de la procesionaria, la oruga que en unos meses bajará del árbol en fila india.
Casi todo el mundo se acuerda de ella cuando ve la fila por el suelo. Para entonces lo fácil ya no se puede hacer. El nido se quita en otoño, cuando es pequeño y está en una punta de rama. Y aquí las orugas bajan antes de lo que dice el calendario que circula, que es el del interior.
Cómo se reconoce el nido
Es una bolsa de seda blanquecina, del tamaño de un puño o menos al principio, enredada entre las acículas de la punta de una rama. Casi siempre en la parte de fuera de la copa y del lado que da al sol, que es donde las orugas se calientan. Dentro pasan el día; salen de noche a comerse las acículas y vuelven.

Así se ve desde abajo: una bolsa blanca en la punta de una rama, entre las acículas. A lo largo del invierno crece y se vuelve más densa y más sucia. Los nidos viejos, grises y rotos, también cuentan: siguen teniendo pelos.
Le gustan sobre todo los pinos, y a veces los cedros. Y prefiere los árboles aislados y los bordes de los pinares, que son exactamente el pino suelto de una parcela y la franja de pinar que linda con las casas de una urbanización. En zonas de pinar como Elviria, en Marbella este, es parte del trabajo de cada otoño.
Pica antes de bajar
El peligro de la procesionaria son sus pelos urticantes: diminutos, se sueltan con nada y los lleva el aire. Provocan reacciones en la piel y en los ojos, y en un perro que olfatea o lame una oruga pueden hacer mucho daño en la boca y en la lengua. Si pasa, al veterinario, sin esperar a ver cómo evoluciona.
Lo que casi nadie sabe es que esos pelos no aparecen en primavera. Las orugas los tienen en cuanto crecen un poco, que es en otoño, y el nido los guarda aunque se quede vacío. Un nido viejo caído en el césped sigue siendo un problema.
Por qué aquí bajan antes
El ciclo es sencillo. La mariposa pone los huevos en verano en las acículas, las orugas nacen y en otoño tejen el nido. Pasan el invierno creciendo y, cuando han terminado, bajan en fila por el tronco y se entierran para transformarse. En verano sale la mariposa y vuelta a empezar.
La clave es ese «cuando han terminado». Crecen más deprisa cuanto más suave es el tiempo, y aquí el otoño es templado y el invierno apenas las frena. Lo que en el interior se ve en primavera, aquí puede empezar en pleno invierno.
El mismo pino, de otoño al final del invierno
Otoño. Las orugas tejen el nido en la punta de una rama, del lado del sol. Es pequeño, se ve desde el suelo y se quita entero cortando la punta.
Invierno. El nido crece con las orugas, que salen de noche a comer y vuelven. Ya tienen los pelos urticantes, y el nido los guarda aunque se quede vacío.
Final del invierno, aquí antes que en el interior. Bajan en fila por el tronco y se entierran. Es cuando más se ven y cuando las encuentra el perro, y lo que en otoño estaba en una punta de rama ahora anda por el suelo.
Por eso el consejo de «ocúpate en primavera», que está en todas partes, aquí llega tarde. Cuando se ve la primera fila por el suelo, las orugas ya han salido del sitio donde era fácil cogerlas.
Qué hacer ahora
- Mirar los pinos este otoño, y volver a mirarlos cada pocas semanas. Desde el suelo se ven bien, y cuantos más nidos, más urgente.
- Quitar los nidos a los que se llega. Se corta la punta de la rama con el nido entero, sin romperlo, y se mete en una bolsa que se cierra. Con guantes, manga larga y gafas, y un día sin viento. Nunca a mano, nunca sacudiendo la rama y nunca con el nido por encima de la cara.
- Los altos, con pértiga o con quien tenga cómo subir. Un nido alto quitado desde una escalera, por encima de la cabeza, es la forma más rápida de llevarse los pelos a los ojos.
- Una trampa de collar en el tronco antes de que bajen. Es un anillo que rodea el tronco y desvía la fila hacia una bolsa con tierra, donde se entierran y se quedan. No lleva ningún producto, y aquí hay que ponerla antes de lo que dicen las guías del interior: en otoño o a principios del invierno, no en primavera.
Hay tratamientos, pero no son para todos los casos ni se ponen de cualquier manera: los insecticidas se aplican sobre las orugas pequeñas, a principios de otoño, y los aplica quien tenga el carné de aplicador y un producto autorizado. Las trampas de feromonas, que cazan a las mariposas, son de verano y sirven para el año siguiente. Y a más largo plazo ayudan las cajas nido para carboneros y murciélagos, que se comen muchas.
Si los pinos son de las zonas comunes, es cosa de la comunidad, y conviene que alguien tenga el encargo antes del invierno. Mejor aún, que esté escrito en el contrato de mantenimiento de las zonas verdes, con su calendario.
Lo que no hay que hacer
- Tirar el nido con un palo o con la manguera. Se rompe y reparte los pelos por el césped.
- Quemarlo en el árbol. En un jardín con pinos, con acícula seca por el suelo, es la peor idea posible.
- Barrer la fila cuando baja. Mejor apartar a niños y perros y llamar a quien la retire con protección.
- Dejar el nido quitado en el contenedor abierto o en el montón de restos del jardín.
En el jardín de aquí, pinos y palmeras suelen compartir parcela, y cada uno tiene su plaga y su calendario. La de la palmera es el picudo, y también se gana o se pierde por llegar a tiempo: los síntomas del picudo rojo salen cuando el daño está hecho. La revisión de la palmera va con su poda, y está en la página de poda de palmeras.
El resumen
El nido de procesionaria aparece en otoño, en la punta de las ramas y del lado del sol. Pica antes de que las orugas bajen, y sigue picando cuando se quedan vacíos.
Aquí, con un otoño templado y un invierno suave, las orugas bajan antes que en el interior. Lo que funciona es de ahora: mirar los pinos, quitar los nidos a los que se llega con protección, poner la trampa de collar antes del invierno y no esperar a ver la fila.